Corro y corro y miro hacia todas partes buscando ese portal del fondo por donde podré salir. Pero sigo corriendo y comienzo a sentirme cansada y me falta el aire. Es entonces cuando el oxígeno cambia y estoy en el mar tratando de nadar, pero tengo unas aletas que no me están sirviendo y están pesadas, pesadas como plomo. Intento volcar mi cabeza hacia arriba y buscar aire para llenar mis pulmones, pero es que mis pulmones también tienen agua y no puedo mantenerme a flote. Entonces me hundo y nado con mis brazos al fondo y ahora estoy en la ciudad.
Estoy en mi ciudad, caminando por las calles del centro y camino más rápido. Estoy agotada. Y tomo el autobús para ninguna parte y escucho pura lata sonando (tipo salsa erótica). Hay un borracho sentado diagonal a mi asiento, hay un viejo con artritis a mi lado. Me bajo del autobús, estoy caminando más rápido, las calles están llenas de basura, hay indigentes, hay un tipo que me grita “mamasita”. Hay un par de tipos que me siguen, empiezo a correr y a correr por las calles, hay gente que me tropieza. Me falta el aire y quiero gritar, estoy tratando de buscar el portal, pero siento cadenas en mis tobillos y caigo en un andén.
Hay demasiada gente que quiere entrar por esta compuerta. Me empujan. Entro. Me asfixio, brazo con mi brazo, espalda con mi espalda, cabeza con hombro, culo con culo, sudor con sudor, tengo puesto mis audífonos, quiero salir, la gente está desesperada. Siento que alguien me está hundiendo la cabeza, veo los pies de la gente, estoy bajo la vía del tren, hay cucarachas y me vuelvo líquido. Entonces veo una figura que representa todo lo que me asusta y que no quiero ver porque me hace daño. Oigo sus gritos, vidrios rotos, alcohol. Lloro y me falta el aire de nuevo. No escucho nada, mis lágrimas saliendo de mis ojos, mi respiración asfixiada, mi cabeza en blanco, estoy en el suelo, tengo el pulso tan acelerado como un carro a 120 km. Me quedo viendo la pared blanca y diviso un avión. Sin pensarlo debo buscar el boleto para montarme en él y poder encontrar ese portal que se veía al final, que sé que parece oscuro y me da miedo cruzar sola, pero sé que llevará a lo que viene después de ese vuelo que no es de halcón. Quiero una caída libre radical que libere mi mente y mis pensamientos y me haga comenzar desde cero todo esto, de nuevo.