Tiempo de hacer la cama
y
despedirte de ella.
Abrir las ventanas y recordar
{este aire.
La voz que quieres oir te da la espalda ahora, pero valiente conservas la calma y te refugias en la poesía que se asoma.
Te despides de todo para emprender un camino pero no del cielo
y es que sólo tú sabes,
que lo encontrarás
siempre
en otras latitudes.